Querías echarte de los hombros esos duendes
y tan hermosa eras que le magia te bajaba por la espalda
Maga inconciente
hermosa hasta el llanto
bordada de pisadas apenas apreciables
Querías ser la lluvia que regaba la sombra
pero eras tan luminosa
eras tan transparente que te lloraba la cintura
y de tus lágrimas nacían flores
Todo era sombra cuando pasabas
Y le temblaban los dientes a los traidores
y te abrazaba la hierba por ese respiro necesario
que le dabas al verano insoportable
Querías quererme y era tarde
porque yo era tan pequeño que me escabullía
y ni siquiera veías que la enormidad de tu pena
hacía de mi tristeza un soplido insignificante
Mi amor está hecho de tu boca
y con cada palabra que decís estoy más lejos
de merecer el cuidado de tu abrazo
En el fondo de todo hay restos inconfesables. Acá va sólo el reflejo tolerable de las ruinas. El conejito está detrás del fondo. Ni se molesten en buscarlo.
jueves, 16 de marzo de 2017
lunes, 13 de marzo de 2017
CVII
Murmullan los oficinistas y los pasajeros
y las mujeres despintadas por descuido
y los hombres blancos puros bellos y estúpidos
y el teléfono, cada tanto
cuando llama la chica del desamparo eterno
que murmulla también
Murmullan los bordes de las veredas de Corrientes
y las ventanas a medio cerrar que no cuidan nada
y los porteros que creen en los Reyes
y los esclavos de los supermercados
que cuidan la cervecita del amo que los acaricia
Y yo murmullo demasiado también
Pero estoy cansado
Alguien debería levantar un poco el volumen
¿Seré yo?
Ni siquiera haría falta gritar
Con decir algo bastaría para pintar el mundo
Una sílaba que tuviera sentido
Que tuviera un sentido
que la separara de la letanía murmurante
y las mujeres despintadas por descuido
y los hombres blancos puros bellos y estúpidos
y el teléfono, cada tanto
cuando llama la chica del desamparo eterno
que murmulla también
Murmullan los bordes de las veredas de Corrientes
y las ventanas a medio cerrar que no cuidan nada
y los porteros que creen en los Reyes
y los esclavos de los supermercados
que cuidan la cervecita del amo que los acaricia
Y yo murmullo demasiado también
Pero estoy cansado
Alguien debería levantar un poco el volumen
¿Seré yo?
Ni siquiera haría falta gritar
Con decir algo bastaría para pintar el mundo
Una sílaba que tuviera sentido
Que tuviera un sentido
que la separara de la letanía murmurante
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